Nuestros grupos se mantienen a sí mismos a través de aportaciones voluntarias, pero no hay costos ni suscripciones para poder asistir.
Son bienvenidos a que asistan a Al-Anon con el entendimiento de que nuestro programa se enfoca en el alcoholismo.
El alcoholismo es una enfermedad de la familia. Beber compulsivamente afecta tanto al alcohólico como a las personas que lo rodean: amistades, compañeros de trabajo, hijos, padres, relaciones amorosas y matrimonio; todos sufren los efectos del alcoholismo, ya que reaccionamos ante el comportamiento del alcohólico y los que se preocupan más por él son quienes quedan literalmente atrapados a causa de su comportamiento.
En Al-Anon aligeramos nuestras cargas emocionales al compartir nuestras experiencias, fortaleza y esperanza con los demás. Poco a poco, en nuestras reuniones, comenzamos a darnos cuenta de que muchas de nuestras molestias provienen de nuestra propia actitud. Dejamos de concentrarnos en el alcohólico y nos concentramos en lo que sí tenemos potestad, en nuestra propia vida.